Para preparar los esmaltes deben ser mezclados con agua
y la proporción dependerá de los componentes del esmalte
y de la porosidad y espesor del bizcochado.
En general se utiliza un 60/80 % de agua.
Es importante después del mezclado pasarlo por un tamiz de 80 o 100 #
para eliminar partículas o grumos de material que no estén bien molidas
y homogeneizar el esmalte.
Hay que dejar reposar la suspensión de esmalte antes de su aplicación,
preferentemente hidratarlo 24 horas antes para que quede bien embebido de agua y debido
a que las espumas formadas en el mezclado pueden dar origen a defectos de ampollado.
Antes de su aplicación debe revolverse suavemente para homogeneizar
las partículas, sobre todo si elesmalte contiene materiales densos que decantan fácilmente
como harina de rutilo.
Despu&oecute;s de la aplicación debe darse tiempo para que seque completamente
antes de hornearlo; si queda humedad superficial al evaporarse bruscamente
puede provocar que el esmalte se abra, separe, agriete o se formen burbujas.
Cuarteo:
Se caracteriza por la aparición de finas rajaduras en la superficie.
Este defecto se debe a que el coeficiente de dilatación del esmalte utilizado es
excesivamente alto respecto al coeficiente de la pasta cerámica.
Saltado del esmalte:
Es el defecto inverso del cuarteo. Se ve el esmalte que saltan o se despegan,
particularmente en superficies curvas y bordes.
Es producido cuando el coeficiente de dilatación del esmalte es muy bajo respecto a la pasta.
Generalmente es producto de un defecto en la pasta,
por contener exceso de cuarzo, o éste está estado demasiado molido.
Es preferible corregir la pasta.
Zonas sin esmalte:
El esmalte se encoge dejando ver la pasta como si esta no hubiera sido mojada por el esmalte.
El problema es debido, a veces, a que el tamaño de partócula de esmalte es muy pequeño
respecto al de los granos de la pasta bizcochada.
Poros:
Pequeños poros o puntos deprimidos, por los cuales se ve la pasta.
La causa más común es la contaminación de pequeñas partículas de grasa o suciedad.
Pero en muchos casos son otros los motivos que producen este problema:
- La pieza de pasta esta excesivamente bizcochada (A temp. muy alta).
- El caolín o arcillas contienen laminillas de mica
- El agua es muy dura o se producen afloraciones de sales.
- Hay gases en el horno.
- Se utilizan esmaltes muy viscosos.
Reventado:
El esmalte ya vitrificado salta como si reventara en pequeñas áreas o zonas,
dejando ver el bizcocho.
El defecto se debe siempre a que la pasta contiene granos de cal.
Piel de naranja:
La superficie no esta lisa, presenta un defecto como de pequeñas ondas u olas,
similar a la cascara de la naranja.
Este problema la mayoría de las veces aparece cuando el esmalte es aplicado por pistola.
El volumen del aire de atomización por unidad de volumen de esmalte es el factor predominante,
también puede influir en el ángulo de incidencia, que debe ser de 60° o más.